
Un rey en babilonia, construyo un laberinto desafiando a dios.
El rey de los árabes entro al laberinto, vago y oro dando con la puerta, diciéndole que tenía un mejor laberinto
Armo un ejército, marchó capturándolo y lo abandono en el desierto, dónde murió.
“La gloria del hombre que con paciencia, no muere”
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